Rafa Tours Amsterdam

Molinos

 

Sabías que los grandes inventos del hombre han estado asociados a enfrentar una necesidad, superar una crisis o salir airoso de una situación complicada. Ese es el caso de los molinos de viento que tanto nos llaman la atención y que son tan característicos del paisaje holandés, donde existen más de 1.000.

Los molinos de Holanda tuvieron una participación e importancia crucial en el desarrollo del país. Ya que se utilizaron para drenar el agua desde las tierras ubicadas por debajo del nivel del mar con el fin de conducirla hasta los ríos que estaban del otro lado de los diques para ser usada en los cultivos.

En Rafa Tours quiero dedicar un espacio para darte a conocer aquellos elementos que caracterizan a este hermoso país. Especialmente a quienes estimáis visitar los Países Bajos y la ciudad de Amsterdam durante vuestras vacaciones.

Quienes viajáis a Holanda tenéis una visita obligada a una o varias zonas y ciudades de molinos. Los cuales se utilizan desde el siglo XIV en ese país, y que a lo largo del tiempo han desempeñado diferentes funciones. Como desecar grandes extensiones de terreno para ganarlos a la agricultura y a la ganadería, generar viento, moler granos, especies y serrar la madera.

Visitar los molinos

Todo viaje a Holanda está completo si vuestro itinerario contempla la visita a los molinos. Pues esa es parte de su cultura, de su economía y del paisaje holandés.

Los molinos de viento más famosos en los Países Bajos son los de Schiedam, los de Kinderdijk y los de Zaanse Schans. Cada uno con sus características particulares y sus encantos.

Los molinos de Schiedam

Estos son los molinos de viento más altos del mundo, activos en los siglos XVIII y XIX. Fueron fundamentales para producir la ginebra holandesa, puesto que ahí se molía el cereal, principal ingrediente de esta bebida.

Pueden llegar a medir hasta 33 metros de altura, sus torres son de ladrillo y poseen galerías intermedias.

El molino Nueva Palmera (Nieuwe Palmboom en neerlandés) tiene un museo. En el presente solo se mantienen cinco de los veinte molinos de viento que existían. Sin embargo, en 2011 se recuperó el molino llamado Kameel (el Camello), un sexto del conjunto anterior de molinos.

Los molinos de Kinderdijk

Estos están ubicados muy cerca de Róterdam. Los molinos de Kinderdijk se mantienen desde 1740, y son un conjunto de 19 molinos que tenían como función la de desecar el terreno, es decir, drenar el agua. Desde 1997 están incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Si los molinos de Schiedam son los más altos del mundo, los de Kinderdijk son los más conocidos por su funcionalidad. Debido a que trabajan como estaciones de bombeo, tienen cuencas alta y baja para el almacenamiento, así como compuertas y zanjas. También tienen un sistema de trabajo con el agua en los polders bajos, siendo un pólder la superficie terrestre que se ha ganado al mar, cuestión en la que los holandeses han demostrado ser ingeniosos.

El paisaje de esta zona de la ciudad es inolvidable, tiene canales por los cuales se puede navegar especialmente en verano, cuando podéis alquilar barcas para recorrerlos.

Los molinos de Zaanse Schans

En Zaanse Schans, conocido como el pueblo de los molinos, fueron construidos casi 1.000 molinos en el siglo XVII. Los cuales eran usados para moler especies y para la producción de pintura, óleos, tintes y tablas de madera. Y lo mejor es que algunos se mantienen.

Este fue el primer parque industrial del mundo a comienzos del siglo pasado, donde solamente quedaban unos 50 en pie.

Cada molino mantiene una actividad, y puedes visitarlos, sólo hace falta que conozcas sus horarios y saber cómo llegar. En el itinerario exclusivo de Rafa Tours, que te podrás descargar desde mi web, te indicaré entre otras muchas cosas como llegar por tu cuenta a Zaanse Schans para disfrutar de ese singular paisaje típico holandés.